20 de Agosto. Recibo la peor noticia del año. Trato de no llorar pero es imposible, pronto las lágrimas llenan mis pupilas.
Necesito de un abrazo y tu no estás aquí. Se que te dije incontables veces "no te preocupes" "no tienes por qué estar aqui" "sabes que estoy bien" pero damn!!! No! No estaba bien, por supuesto que te quería ahí, necesitaba tus brazos, necesitaba a alguien más fuerte que yo porque en esos momentos no quería ser yo la fuerte, sabes lo cansada que estoy de ser la fuerte en numerosas situaciones. Sin embargo tenía que serlo una vez más, tenía que apoyar a mi mamá, a mis tías. Sólo miraba la puerta esperando verte entrar, necesitaba tus dedos secando mis lágrimas, tus brazos protegiendome, necesitaba desahogarme con alguien, romper en llanto en los brazos de alguien. Y ese momento nunca llegó, no hubo nadie para consolarme y pues claro que no, sería tonto, la gente lógicamente iba a consolar a mis tíos y primos primeramente, a mi abuelita, a mi mamá y mis tías. No hubo nadie para Fanny y ¿sabes? Cada que pienso en ese día me dan unas inmensas ganas de llorar, en parte porque aún no me hago bien a la idea de que él ya no está entre nosotros y en parte porque me siento aún desconsolada. Aún así, no te culpo, se que tu padre no te dejaba venir, aunque no entiendo por qué, pero no te preocupes ya, supongo que estaré bien con el tiempo ¿no es así? Cada vez será más y más fácil pensar en ello. De todos modos, gracias, no pudiste estar presente pero si te leía y tus palabras me ayudaron un poco, definitivamente no es lo mismo, pero en esos momentos cualquier ayuda es algo.
¿Qué puedo decir? me gusta escribir. Escribir es la mejor forma de desahogo que pueda existir y para alguien con una mente tan confusa y contradictoria como la mía parece ser la perfecta opción.
martes, 5 de noviembre de 2013
20 de agosto de 2013
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)